Las empresas ya no están en condiciones de tener múltiples empleados para una única tarea. Se busca personal con la flexibilidad y capacidades necesarias para adaptarse a diferentes roles.
Por Daniela de LeónFuente: Búmeran
Dos personas pueden ser graduados de la misma carrera Universitaria, ambos con buenos promedios académicos y cumplir con el perfil de Profesionales que la gerencia de Recursos Humanos necesite para el desarrollo de carrera dentro de la compañía. Pero el que tendrá una ventaja será el que logre resultados concretos y cuantificables. Estos resultados lo logrará aquél que practique un liderazgo genuino con buenas Relaciones Humanas, sepa descubrir los potenciales de sus colaboradores y obtenga la cooperación de la gente en pos de la Visión Corporativa.
Para lograr estos avances no basta sólo con implementar una capacitación específica sino también contar con una metodología probada orientada a los resultados que el supervisor inmediato necesite lograr en la función que desempeña. Esta metodología de aprendizaje debe estar alineada con el plan de desarrollo de la persona dentro de la compañía.
Resulta indispensable evaluar y medir el antes y el después de la capacitación implementada y los cambios de comportamiento adquiridos con la nueva transferencia.
Por lo tanto la diferencia entre capacitar por capacitar y capacitar con una metodología probada en el tiempo, reside en que en la primera sólo se transfiere información, mientras que en la segunda se incorpora una herramienta orientada al resultado en dónde es posible cuantificar el cambio del comportamiento mediante la habilidad adquirida. Acá reside la diferencia entre gasto e inversión.
Las empresas siempre esperan ver en su bola de cristal cuál será su posicionamiento para el próximo año. Generalmente, cuando las perspectivas no son muy alentadoras, muchos se desaniman y no son capaces de aprovechar esos pronósticos como herramientas.
Algunas compañías suelen ser reticentes a realizar muchos cambios antes de que existan signos en la economía que sean congruentes con sus planes.
Las empresas ya no están en condiciones de tener múltiples empleados para una única tarea. Se busca personal con la flexibilidad y capacidades necesarias para adaptarse a diferentes roles.
La evaluación de capacidades de los recursos humanos se realiza con el fin de captar la totalidad de su potencial; no es un proceso fácil pues implica determinar cuándo alguien estaría en condiciones de desempeñarse eficazmente en un área completamente diferente a la que fue asignado.
Los empleados desean desarrollarse profesionalmente. De acuerdo a un estudio reciente, es durante los períodos de turbulencia económica cuando los empleados están más dispuestos a mejorar sus habilidades.
Cuando existe un aumento de la competencia en el mercado, los empleados se vuelcan a la realización de cursos vespertinos, programas de certificación y capacitación online con el objetivo de mejorar su formación y destrezas. Con el desarrollo de más y mejores habilidades, hay una visión más optimista sobre las posibilidades de carrera futuras.